sin color
De repente un día, un instante de luz pasa por tu cabeza. No es exactamente un pensamiento, sino más bien una sensación y de repente tu cristal, cambia de forma y de color.
Lo que antes era azúl ilusión ahora se torna de un gris tedioso. Lo que antes era rosas del corazón y rojos pasión ahora parecen tocados con la sutil tristeza del marrón. El verde esperanza se alimona desesperanzado, y el naranja inspiración te abandona necesitado de violeta introversión.
Las dos que viven dentro de mi andan discutiendo entre si. Todo el mundo que creé en torno a mi, se desvaneció. Todo lo que creía que era de mi puro valor y convicción, se vuelve en mi contra y me demuestra lo tremendo de mi error, y la culpa de mi dolor.
Durante toda mi vida he tenido creencias firmes. En el amor, en la vida, en la amistad, ahora todo se está esfumando.
Sola me dejas perdida en tu oscuridad. 
Sola me quedo y solo dejas soledad.
Solo me queda eso, el sabor de tu soledad, y mi tiempo, que necesito para olvidar, para recordar, que fuiste tu el amigo sincero, que con sus mentiras a medias, me perdió en las dudas y ahora soy yo la que se tiene que encontrar.
Mi dulce soledad
